¿Qué puedo hacer con mis ahorros?

Todos los que tenemos algo de ahorros nos hemos hecho la misma pregunta, ¿qué hago con ese dinero? Es muy habitual que nuestro dinero termine en algún tipo de depósito bancario, de hecho hay mucha gente que lo tiene en una “cuenta de ahorro”.

¿Es ésta la mejor opción para nuestros ahorros? ¿Podemos hacer algo con este dinero para obtener algún tipo de rentabilidad? En este post quiero dar una pincelada sobre las alternativas que tenemos para depositar nuestros ahorros, mostrando los beneficios y los inconvenientes de cada una.

Antes de empezar, quiero hacer mención especial a nuestro invitado de honor, sin la cual todo sería mucho más fácil, os presento a la inflación.

¿Qué es la inflación?

Quien más quien menos conoce este término, la inflación no es más que la subida de precios de los productos o servicios que consumimos. La inflación se mide habitualmente utilizando el IPC (Cuyas siglas significan Indice de Precios al Consumo) y que mide el incremento del precio de una cesta de productos previamente establecida. Este índice lo elabora el INE y se puede consultar en qué consiste en su página web.

¿Porqué es importante la inflación?

La inflación es un problema para todos los ahorradores, pues hace que cada año que pasa tengamos menos poder adquisitivo pese a que tengamos la misma cantidad de dinero en el banco. Pongamos un ejemplo real, supongamos que el año 2000 disponíamos de 1000 euros ahorrados y no hacemos nada con ese dinero, cuando lleguemos al 2018 dispondremos de esos 1000 euros, pero la cantidad de productos o servicios que podremos adquirir será mucho menor. Para mantener el mismo poder adquisitivo deberíamos tener ahorrados 1419 euros. Podéis realizar vuestros cálculos en la calculadora de inflación que ofrece el INE.

Esto significa que para mantener nuestro poder adquisitivo deberíamos haber obtenido una rentabilidad superior al 40% en los últimos 17 años. El objetivo de todo ahorrador debe ser, al menos, no perder dinero, y la inflación es la encargada de ponernos las cosas complicadas. Veamos que alternativas tenemos para luchar contra la inflación.

¿Cómo luchar contra la inflación?

Cuentas de ahorro

Las cuentas de ahorro son un instrumento muy utilizado para ahorrar, como su propio nombre indica, sin embargo no son el mejor instrumento ya que su rentabilidad es muy inferior a la inflación media. Podemos consultar la rentabilidad que ofrecen actualmente en el portal HelpMyCash.

La cuenta de ahorro es el instrumento más seguro, no perderemos nuestro dinero a no ser que el banco quiebre*.

Las cuentas de ahorro nos permiten perder un poco de dinero cada año, lo que las convierte en un instrumento poco útil para un ahorrador.

Depósitos

Los depósitos bancarios son el principal instrumento de los ahorradores. Generalmente tienen un rendimiento mayor a las cuentas de ahorro y son seguros (Sólo es posible perder el dinero si el banco quiebra*). Su mayor problema es la liquidez, cuando usted adquiere un depósito, el capital invertido no podrá ser utilizado hasta la fecha de vencimiento del mismo. Esto quiere decir que usted no podrá utilizar el dinero en caso de necesitarlo.

Aunque los depósitos ofrecen más rentabilidad que las cuentas de ahorro, ésta suele ser inferior a la inflación, por lo que son un instrumento poco útil para un ahorrador.

Planes de pensiones

Los planes de pensiones privados son un instrumento utilizado para ahorrar a lo largo de la vida del trabajador que servirá para complementar la pensión cuando llegue la hora de jubilarse. Consiste en invertir mensualmente una cantidad de dinero, que pasará a ser gestionado por un fondo de inversión buscando principalmente mantener el capital. Normalmente invierten en Bonos del tesoro de países solventes y algunos en deuda empresarial de muy bajo riesgo. Al contrario de lo que mucha gente piensa, es posible perder dinero con un plan de pensiones privado.

Los planes de pensiones son un instrumento complicado y dependen mucho de la legislación vigente, además su liquidez es nula ya que sólo se podrá retirar el dinero bajo determinadas circunstancias. También es importante remarcar que hay un importe máximo que se puede destinar a un plan de pensiones, actualmente fijado en 8000 euros al año.

La principal ventaja que ofrece este instrumento es que está exento de impuestos en el momento de la aportación aunque tendrá que tributar en el momento de la retirada.

Con todos estos datos, considero que un plan de pensiones NO es un buen instrumento para el ahorrador.

Bonos, letras y obligaciones

Nos adentramos en el mundo de la deuda. Si queremos obtener rentabilidades que nos permitan mantener nuestro poder adquisitivo tenemos que correr algo de riesgo. Los bonos, letras y obligaciones son participaciones de deuda del estado, y su nomenclatura simplemente indica su duración, siendo las letras las de menor duración (y menor rentabilidad) y obligaciones las de mayor duración (y mayor rentabilidad).

Normalmente la rentabilidad de los bonos (a 10 años) suele ser superior a la inflación y su riesgo es supuestamente bajo. Sin embargo, en la actualidad nos encontramos ante un escenario donde los bonos están ofreciendo una rentabilidad irrisoria, inferiores al 1%.

Este tipo de inversión tiene más riesgo que un bono bancario, pues existe el riesgo de quiebra del país, situación que vivimos en España hace unos años y que también se vivió en Grecia, que se especulaba que iba a entrar en “Default”. Entrar en default no es más que no pagar a los tenedores de Deuda soberana.

En este enlace podemos consultar los resultados de la subasta de deuda pública realizada por el Estado Español.

Deuda empresarial

Seguimos en el mundo de la deuda, esta vez deuda empresarial o corporativa. Su funcionamiento es el mismo que la deuda soberana, pero en lugar de financiar al estado usted estaría financiando a una empresa.

Normalmente este tipo de deuda tiene una rentabilidad superior a la Deuda soberana, y es la empresa quien decide rentabilidades y plazos. Las empresas usan este mecanismo de financiación cuando quieren realizar un nuevo proyecto que requiere mucho capital (en el mejor de los casos) o cuando necesitan sanear sus cuentas (en el peor de los casos).

Este tipo de inversión tiene un riesgo moderado, sólo debe invertir si usted cree que la empresa seguirá viva cuando venza su cupón. La rentabilidad de este tipo de inversión varía mucho, desde menos del 1% hasta más del 10% anual. Personalmente desaconsejo invertir en empresas que ofrezcan un tipo superior al 5% ya que están considerando un riesgo muy elevado.

Bolsa

“Deja de ‘jugar’ a bolsa que acabarás perdiendo todo tu dinero”.

Esta frase la he escuchado muchas veces a lo largo de mi vida, sin embargo para mi es la única alternativa viable de rentabilizar correctamente tus ahorros.

Invertir en bolsa no es más que comprar una pequeñísima parte (O no tan pequeña si eres Amancio Ortega) de una empresa, de tal forma que si la empresa funciona correctamente tu te beneficias de ser parte de ella, pero si va mal entonces tu inversión también irá mal.

Maneras de invertir en bolsa hay muchísimas, tantas que no es viable escribirlas en un post, sólo me centraré en la inversión por dividendos. La inversión en bolsa por dividendos consiste en buscar empresas grandes, estables, consolidadas, idealmente con elevadas barreras de entrada y cuya repartición de dividendos sea creciente a lo largo del tiempo.

¿Divi…qué? Dividendos! Los dividendos no son más que parte de las ganancias de la empresa repartidas a cada uno de los accionistas.

Este tipo de inversión conlleva riesgos, más que la inversión en renta fija de la empresa, pues en caso de quiebra, después de la fase de liquidación de la empresa, se pagará antes a los tenedores de deuda que a los accionistas. También es probable que la dirección de la empresa decida cancelar el dividendo, por lo que podría haber varios años donde no ingresemos nuestro dividendo. En este tipo de inversión la fluctuación de precios no debería afectarnos, pues nuestro objetivo no es vender las acciones, sino conservarlas y obtener los dividendos.

La principal ventaja de este tipo de inversión es su rentabilidad, normalmente las empresas que cumplen estos criterios de inversión ofrecen dividendos que oscilan entre el 3% y el 6% anual, lo cual supera ampliamente la inflación. Su liquidez es elevada, en caso de emergencia podemos vender nuestras acciones y disponer del capital en uno o dos días hábiles.

Otros modos de invertir en bolsa son:

  • Fondos de inversión
  • Depósitos estructurados (Aunque se llamen “Depósitos”)
  • Inversión value, empresas en crecimiento
  • ETF

 

Conclusiones

He ordenado de menor a mayor riesgo las diferentes alternativas, así como de menor a mayor rentabilidad. Actualmente sólo la inversión en deuda empresarial y la inversión en bolsa nos ofrecen rentabilidades superiores a la inflación, esto implica que si no queremos perder poder adquisitivo en nuestros ahorros deberemos asumir ciertos riesgos.

Hay otras formas de invertir (Inversiones en bienes raíces, arte, vino, etc) pero he querido mencionar únicamente las que considero que están al alcance de la mayoría de los mortales, ya que normalmente estos métodos de inversión requieren un capital elevado.

¡Si tienen cualquier duda estaré encantado de resolverla en los comentarios!

* Aunque un banco quiebre, si el importe ahorrado es inferior a 100.000 euros usted esta cubierto por el fondo de garantía de depósitos.

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